jueves, 6 de mayo de 2010

Confundido.

Problemas que me agobian día y noche. Demonios que no me dejan dormir, me retrasan el caminar, me hacen caer.
Me siento confundido, y no sé qué hacer. Muchas personas cercanas me han dado consejos, buenos y malos, interesantes y otros muy... estúpidos. Pero, son tantas las opciones, son tantas las ideas, y el desconocer el por qué no me deja pensar claramente.

Dios, soy nuevo en ésto de depositar mi vida en tus manos. No entiendo del todo tus mensajes. En ocasiones pienso que debo dejarte mis problemas a ti, que tú sabrás qué es lo que debe haber en mi vida... pero, ¿qué hay con eso de "ayúdate que te ayudaré? Entonces pienso en que debo luchar por lo que quiero, y que el apoyo que tú me darás será paciencia y fuerza para perseverar y conseguirlo. Pero, ¿y si realmente estas intentando darme una señal para que me aleje de algo? Tú tratando de decirme lo que debo hacer, y yo de insistente en conseguirlo. No entiendo, no entiendo. Debería de dejar de pensar tanto, pero también sería hacer nada.

Haré lo que creo, ¿va? Los demás me ayudan, pero como que no me convencen. Y a vos no te entiendo bien. Así que, por favor, dame la sabiduría necesaria para no tomar "tan" malas decisiones.

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